Trucos para sacar todo el partido a tu lavadora

Con los siguientes trucos que vamos a ofrecerte conseguirás lavar mucho mejor con tu lavadora además de ahorrar agua, electricidad, dinero y tiempo. Y es que la mayoría de las personas seguimos hoy en día sin saber cómo funciona realmente este electrodomésticos, cuáles son los problemas más habituales que suelen aparecer y cómo evitarlos, así como los trucos que se pueden emplear para que nuestra ropa salga mucho más limpia, para que nos dure más tiempo en un estado óptimo y para que el aparato en sí, tenga una vida mucho más larga, más eficiente y menos cara.

Lo primero que tienes que saber es que el tambor no lo tienes que llenar a tope ni tampoco dejarlo a medias. Si lo sobrecargas, las prendas y el agua no circularán con libertar en el interior de tu lavadora, lo que impedirá un lavado correcto y acumulará jabón en ciertos puntos, además de dificultar la eliminación del mismo durante el enjuague. Tampoco debe ponerse con poca ropa ya que malgastarás electricidad y agua, algo que no nos sobra por desgracia en nuestro planeta.

Debes saber que la lavadora también necesita ser limpiada y para ello debe limpiarse su filtro de manera periódica, ya que ahí es donde se acumulan las pelusas, los pelos y toda la suciedad de la ropa, lo que puede provocar problemas si se deja ahí acumulado.

Limpiar también en un trapo con agua y un poco de jabón, la puerta de la lavadora, las juntas y las gomas, ya que ahí suele crecer moho. Deja también abierta la puerta después de un lavado durante un tiempo prudente, para que se airee el tambor y no se acumulen olores raros que terminarían en tu ropa y en ti.

Los mismo tienes que hacer con los cajetines del suavizante y del detergente, eliminando los restos de jabón y las calcificaciones con ayuda de agua caliente con vinagre y un cepillo viejo de dientes, ya que si no se endurecerá y empezará a llevar la suciedad a la ropa que vayas a lavar.

Si tu ropa está realmente sucia, debes lavarla en frío. Si calientas el agua del lavado supondrá un porcentaje muy alto del total de energía consumida en cada lavado. Además, el agua caliente debilita y estropea las fibras de la ropa. Usando agua fría conseguirás dejar tu ropa muy limpia y ahorrarás dinero en la factura de la luz cada mes, además de maltratar mucho menos esa prenda que te gusta tanto y que tan bien te sienta.

Y si además de dinero quieres ahorrar más tiempo, sacude muy bien y estira la ropa antes de tenderla. Cuelga tus camisas y camisetas en perchas directamente cuando todavía están humedad. Conseguirás evitar que salgan marcas y además por su propio peso junto con la forma de la percha, (preferiblemente que sean anchas como las que se usan para colgar los abrigos), no tendrás que plancharlas una vez secas.