Secretos profesionales para que la lavadora no se estropee rápidamente

Aunque la lavadora se encarga de destruir las manchas de tu ropa, es un aparato mucho más delicado de lo que parece y cada uno de los lavados que realiza pueden causar en ella un deterioro si no se protege de manera adecuada. Por eso queremos darte algunos consejos de expertos para que los pongas en práctica desde ahora mismo.

Antes y después de cada lavado, limpia el filtro de cualquier tipo de suciedad para optimizar la eficacia de la lavadora. Limpia también el interior de la puerta y sus juntas para que la suciedad que se acumula en estos lugares, no manche la ropa.

Después de un lavado deja la puerta de la lavadora abierta durante un buen rato para que se seque por completo y en su interior no crezca moho, ya que si no tu ropa olerá a humedad y tendrás un arma química pegada al cuerpo.

Utiliza un detergente adecuado siempre para la lavadora y de buena calidad. Debes asegurarte que tanto la lavadora como la secadora se encuentran niveladas correctamente, regulando para ello sus patas y que el peso se encuentre distribuido en las cuatro por igual,  ya que si no va a bailar en los centrifugados, dañará los componentes internos y hará un ruido muy molesto.

Todos los meses echa un vistazo a los conductos de salida de la lavadora para que no se formen atascos. Inspecciona también los tubos asegurándote de que no hay conexiones muy apretadas así como para localizar cualquier fuga o grieta en las mangueras, ya que una fuga podría provocar una inundación y estropear tanto los electrodomésticos, como los muebles, el suelo, etc.

Limpia las juntas, la puerta y el tambor con una solución a partes iguales de agua y de vinagre para matar todas las bacterias y eliminar las manchas y los malos olores. Comprueba también el filtro de la lavadora, vacíalo y limpia muy bien.

Cada tres meses lava el filtro con detergente para eliminar cualquier residuo químico que pueda restringir que el aire pase.

Cada año comprueba y limpia el mecanismo de salida del aire y sustitúyelo en caso de observar alguna anomalía, deformidad o grieta. Un problema en la salida de aire puede provocar un incendio con daños graves en el hogar. Cada cinco años como mucho cambia los tubos y las mangueras como precaución.

Consejos y trucos

Los tubos de plástico de la lavadora puedes cambiarlos por otros que sean de metal trenzado para no tener ciertos problemas como por ejemplo estallidos.

Y por último, para evitar que tus electrodomésticos se oxiden, tapa los arañazos, grietas y agujeros que se encuentren en la chapa exterior con un poco de pintura apta para metales.