Errores al poner una lavadora

Patentada en el año 1601 en Inglaterra, la lavadora es un electrodoméstico imprescindible en nuestras vidas aunque no por ello demasiado conocido. Hay pocos factores que marcan la diferencia entre un lavado bueno desde un punto de vista práctico, es decir, ropa perfumada y limpia, hasta un lavado ecológico, o lo que es lo mismo, que cause poco impacto en el medio ambiente. Pero siempre se peca por defecto o por exceso y acaba costándonos dinero, ropa menos duradera y más agua, además de acortar la vida de la lavadora. Por eso toma nota de los errores más comunes que se cometen al poner una lavadora.

El uso de demasiado detergente y/o suavizante es uno de los errores que más se comenten. Y es que utilizar más jabón no significa mayor limpieza, ya que cuando se echa demasiado, se genera una capa muy gruesa de espuma que provoca que los restos de suciedad como pelusa, pelos o arenilla, permanezcan flotando en el agua, impidiendo que desaparezcan de manera correcta por el desagüe. Como máximo se debe llenar el cazo de detergente hasta la mitad, y si solo se trata de un lavado ligero, con un tercio va a ser suficiente. Usar demasiado suavizante también puede crear manchas en la ropa, contaminar más y eliminar la capacidad de las toallas para eliminar la humedad.

Si haces una carga completa de la lavadora, ahorrarás agua. El orden es importante también: debes meter la ropa que está más sucia al final para que tenga una fricción mayor y un lavado mejor.

Aunque lavar con agua fría es lo mejor para nuestro planeta, lo cierto es que hay detergentes que necesitan una temperatura algo más cálida para disolverse, lavar mejor y no dejar ninguna mancha, como el detergente en polvo. En cualquier caso en las etiquetas pondrá si son aptos para lavar en frío.

Hay que usar el programa de secado adecuado a cada prenda. Por ejemplo, para las prendas delicadas no es necesaria demasiada temperatura, mientras que para las prendas resistentes, para la ropa de cama y para las toallas, lo más adecuado es el programa de secado para algodón.

Otro error muy frecuente es no separar la ropa bien. Se debe hacer por colores para que las ropas de colores más chillones no tiñan la ropa blanca. Aunque también hay que separar por materiales, es decir, aquella ropa que deje pelusillas, se debe separar del resto, así como las toallas, para evitar que creen un efecto abrasiva sobre el resto de prendas. Con todo esto vas a cuidar tanto tu ropa como tu lavadora.

Cómo llevar a cabo un mantenimiento correcto de la lavadora

La lavadora, al igual que cualquier electrodoméstico, necesita un mantenimiento periódico para que funcione correctamente y tenga una larga vida. Su funcionamiento es sencillo y fácil ya que solo cuenta con un tambor que gira y que lleva unos agujeros pequeños para que entre el detergente y el agua.

Antes de comenzar hay que desenchufar la lavadora. Coloca un barreño debajo del filtro por si quedar algo de agua dentro. En cualquier caso se aconseja poner la lavadora antes de limpiar, en el programa para desaguar y así no se quedará nada de agua en el interior.

Prácticamente todas las lavadoras tienen en la parte de abajo a la derecha un filtro que se encarga de protegerla para que no pueda entrar a la bomba de desagüe ningún objeto extraño. Para quitar la rosca del filtro, habrá que quitar el plástico protector con cuidado para no dañarlo. Se desenrosca el filtro y se limpia debajo del grifo de agua para eliminar la suciedad más gorda. Después con la ayuda de un cepillo de dientes se quita el resto de la suciedad. Hay que fijarse que algunos modelos tienen un tubo al lado del filtro que lleva un tapó que hay que quitar para limpiarlo mejor.

Para limpiar el cajón del detergente hay que desplazar el mismo hacia atrás y encima del mismo suele tener un botón para quitarlo. Se presiona el mismo y se retira el cajón. Se quita la parte de arriba del suavizante para limpiar el orificio perfectamente, ya que en ocasiones la ropa no huele a suavizante y se debe a este motivo. Se vuelve a colocar asegurándose de que está bien encajado.

Para limpiar el filtro de entrada de agua, desenchufaremos también la lavadora. En la parte trasera de la misma hay un agujero que es por donde el agua entra a la lavadora. Se quita la goma de entrada y se retira un filtro de plástico que lleva para limpiarlo perfectamente, incluso los orificios más pequeños en los que la suciedad puede quedarse incrustada. Se puede limpiar con la ayuda de un cepillo viejo de dientes y se vuelve a colocar en su sitio para después colocar la goma de entrada de la lavadora.

Cómo limpiar tu lavadora

La lavadora es uno de los electrodomésticos más usados en un hogar así como uno de los más importantes, por eso hay que mantenerla en perfecto estado y limpiarla de vez en cuando a fondo. También puede suceder que una pieza se estropee, en cuyo caso no será necesario renovarla, sino simplemente saber que repuesto se necesita y cambiarlo.

Cómo limpiar la cal

Si la zona en la que vives tiene agua dura, seguramente se acumule cal, por  lo que se recomienda descalcificar tu lavadora cada seis meses aproximadamente para que la misma no se acumule en ella. Para hacerlo hay que vaciar el tambor y echar el contenido del descalcificador para lavadoras en el compartimiento 2 del cajetín. A continuación selecciona el programa algodón a una temperatura de 60ºC. Una vez que hay terminado, realiza otro lavado esta vez sin descalcificador, para asegurarte de que se han eliminado todos los restos.

Cómo quitar malos olores

La falta de ventilación y un uso continuado de la lavadora, puede  provocar la aparición de bacterias y de humedades que hacen que aparezcan malos olores en el electrodoméstico. Para evitar que aparezcan vacía el tambor, añade la mitad de detergente en polvo que sueles usar en un lavado normal y selecciona el programa algodón, esta vez a 90ºC o bien el programa limpieza tambor. Realiza este proceso cada veinte lavados aproximadamente.

Después de cada lavado no olvides dejar la puerta abierta para que la humedad no se quede en la goma ni en el tambor y aparezcan olores malos.

Además de estos consejos, existen otros trucos para evitar que la suciedad se acumule en tu lavadora como por ejemplo limpiarla con vinagre. Para ello llénala con agua caliente y añade 125 ml. de vinagre de manzana. Inicia un ciclo corto y cuando termine abre la puerta y deja que se ventile durante una hora. De esta manera eliminarás los hongos, las bacterias y las manchas difíciles.

A la hora de limpiar el filtro debes desenchufar la lavadora y asegurarte de que no hay agua en su interior. Después retira la tapa del mismo desenroscándola hasta que salga completamente. Retira toda la suciedad y los restos existentes con la ayuda de agua caliente y un cepillo. Con un destornillador haz girar la turbina del interior del filtro y saca los restos que pudieran encontrarse en el interior. Para terminar cierra las dos partes para que no se meta agua dentro cuando vuelvas a usar la lavadora.

Por otra parte además de secar después de cada lavado la goma y de dejar la puerta abierta para que se ventile, puedes preparar una mezcla antiséptica casera con agua, agua oxigenada y zumo de limón. Mezcla estos ingredientes y con el resultado rocía la superficie de la goma, sobre todo las zonas en las que haya mayor suciedad o moho. Pasa un paño que esté seco y seca la goma antes de colocarla en la posición inicial.

Los compartimientos del suavizante y del jabón suelen ser los grandes olvidados, aunque en este lugar se suelen acumular muchos residuos, sobre todo si se usa detergente en polvo. en cualquier caso su limpieza es muy sencilla. Necesitas 250 ml. de vinagre blanco junto con un litro de agua caliente. Prepara la mezcla en un cubo en el que puedas introducir los compartimientos. Déjalos diez minutos en remojo, acláralos y sécalos con un trozo de papel o un trapo. Si no se pueden desmontar, rocíalos con la mezcla directamente, frota con la ayuda de una esponja y después sécalos.

Cómo limpiar la puerta de la lavadora

Una de las causas principales de las manchas en la ropa y el mal olor es la suciedad que se acumula en la goma de la puerta de la lavadora. Con el uso de cada día, los residuos se van acumulando y dan un mal aspecto a este electrodoméstico, así como un olor desagradable en las prendas después de lavarlas, y manchas por el desprendimiento de la suciedad.

Con unos sencillos consejos se puede conservar esta junta como el primer día y reducir, por supuesto, la suciedad den el interior de tu lavadora. Lo primero que tienes que hacer es dejar la puerta abierta después de acabar el lavado, así se secará el agua que se haya quedado en el pliege con más velocidad. Usa de manera regular programas con agua caliente. La utilización habitual de programas frías favorece la aparición de gérmenes y de moho.

Realiza un programa con un producto especial para limpiar la lavadora a 60 grados centígrados cada seis meses aproximadamente y así podrás eliminar los residuos que se hayan ido acumulando.

Reduce la cantidad que usas de detergente y suavizante, ya que estos excesos no son eliminados por la lavadora y se van acumulando en el interior de la misma así como en la goma. Procede a su limpieza de una manera periódica con un estropajo y desengrasante, con mucho cuidado para no dañarla.

Con estos fáciles consejos esperamos que puedas conseguir que tus electrodomésticos te duren muchos años más y te ofrezcan un buen resultado.