Cómo elegir la lavadora más adecuada

Si no se tienen en cuenta algunos aspectos, encontrar una lavadora que sea eficiente, barata y que sea lo que necesitas, puede ser algo complicado. Este electrodoméstico que ha evolucionado enormemente en los últimos años, hoy en día son bastante más respetuosos con el medio ambiente, por lo que deben mantenerse en óptimas condiciones para que duren mucho tiempo. Pero si no queda más remedio que cambiarla, vamos a darte algunas claves para que no te equivoques a la hora de hacer tu compra.

Medir el espacio disponible

Hay que tener muy claro es espacio que se tiene para poner una lavadora y evitar posteriores sorpresas. Para decidir su situación, se puede medir sesenta centímetros entre la lavadora y cualquier otro dispositivo que use agua como la ducha o el lavabo.

Es de suma importancia saber donde se va a ubicar la lavadora para elegir si se compra de carga superior o frontal. La gran mayoría son de carga frontal puesto que suelen ser más versátiles y eficientes. Además necesitan menos agua a la hora de lavar por lo que ahorrarás en la factura cada mes.

También existen distintas capacidades de carga dependiendo de cada hogar y de sus necesidades. Hay que saber que cuanto mayor sea la carga, más costará la lavadora.

Hay que tener en cuenta la velocidad de centrifugado, ya que suele pensarse que cuanto más revoluciones por minuto, más eficaz y potente es una lavadora, aunque no se tiene en cuenta el coste tanto del electrodoméstico como de la factura de la luz, que por supuesto, se va a incrementar. Como mínimo debería tener 600 rpm y a partir de esa cifra va a depender del presupuesto que se disponga para gastarse.

Por detrás del televisor y del frigorífico se encuentra la lavadora entre los electrodomésticos que más energía consumen. Y en este caso la mayor parte se debe al calentamiento del agua de ciertos programas, por lo que si usas los de baja temperatura, vas a notar un ahorro de energía.

Como puedes ver, en el momento de elegir una lavadora hay que tener en cuenta estos consejos que te van a ayudar también con la factura de agua y luz. En cualquier caso, valora la posibilidad de reparar la lavadora si no es muy grande la avería,  ya que te vas a ahorrar mucho dinero.

Trucos para sacar todo el partido a tu lavadora

Con los siguientes trucos que vamos a ofrecerte conseguirás lavar mucho mejor con tu lavadora además de ahorrar agua, electricidad, dinero y tiempo. Y es que la mayoría de las personas seguimos hoy en día sin saber cómo funciona realmente este electrodomésticos, cuáles son los problemas más habituales que suelen aparecer y cómo evitarlos, así como los trucos que se pueden emplear para que nuestra ropa salga mucho más limpia, para que nos dure más tiempo en un estado óptimo y para que el aparato en sí, tenga una vida mucho más larga, más eficiente y menos cara.

Lo primero que tienes que saber es que el tambor no lo tienes que llenar a tope ni tampoco dejarlo a medias. Si lo sobrecargas, las prendas y el agua no circularán con libertar en el interior de tu lavadora, lo que impedirá un lavado correcto y acumulará jabón en ciertos puntos, además de dificultar la eliminación del mismo durante el enjuague. Tampoco debe ponerse con poca ropa ya que malgastarás electricidad y agua, algo que no nos sobra por desgracia en nuestro planeta.

Debes saber que la lavadora también necesita ser limpiada y para ello debe limpiarse su filtro de manera periódica, ya que ahí es donde se acumulan las pelusas, los pelos y toda la suciedad de la ropa, lo que puede provocar problemas si se deja ahí acumulado.

Limpiar también en un trapo con agua y un poco de jabón, la puerta de la lavadora, las juntas y las gomas, ya que ahí suele crecer moho. Deja también abierta la puerta después de un lavado durante un tiempo prudente, para que se airee el tambor y no se acumulen olores raros que terminarían en tu ropa y en ti.

Los mismo tienes que hacer con los cajetines del suavizante y del detergente, eliminando los restos de jabón y las calcificaciones con ayuda de agua caliente con vinagre y un cepillo viejo de dientes, ya que si no se endurecerá y empezará a llevar la suciedad a la ropa que vayas a lavar.

Si tu ropa está realmente sucia, debes lavarla en frío. Si calientas el agua del lavado supondrá un porcentaje muy alto del total de energía consumida en cada lavado. Además, el agua caliente debilita y estropea las fibras de la ropa. Usando agua fría conseguirás dejar tu ropa muy limpia y ahorrarás dinero en la factura de la luz cada mes, además de maltratar mucho menos esa prenda que te gusta tanto y que tan bien te sienta.

Y si además de dinero quieres ahorrar más tiempo, sacude muy bien y estira la ropa antes de tenderla. Cuelga tus camisas y camisetas en perchas directamente cuando todavía están humedad. Conseguirás evitar que salgan marcas y además por su propio peso junto con la forma de la percha, (preferiblemente que sean anchas como las que se usan para colgar los abrigos), no tendrás que plancharlas una vez secas.

Arreglar el cajetín de la lavadora

Si notas que el agua no llega al cajetín del detergente de tu lavadora, vamos a enseñarte cómo solucionarle en poco tiempo sin necesidad de llamar al fontanero, y gastando sólo lo que cuesta el repuesto que vamos a cambiar.

Lo primero que se suele pensar cuando el agua no sale por los agujeros del cajetín del detergente de la lavadora, es que los mismos se encuentran obstruidos, por eso lo mejor es sacar el depósito y meterlo en agua. Una vez esté bien limpio se vuelve a colocar en su sitio y comprobar si funciona ahora.

Si no es así, es muy probable que el problema sea de la electroválvula, una pieza que se coloca en la entrada del agua y que gracias al programador, abre y cierra el paso de ésta. Hay que saber que el tetón que se encuentra a la derecha es donde va enganchado el manguito que va hasta la cubeta del detergente y la rosca de la izquierda es donde se engancha el tubo de la toma de agua que va hasta el grifo de la pared. En la zona superior tiene unas piezas metálicas que se enganchan a los cables. La pletina metálica es para sujetarla con la pared del electrodoméstico.

Lo primero que hay que hacer es cerrar la llave de paso del agua y después desenchufar la lavadora. A continuación quita la parte de arriba y desenrosca la goma de la toma de agua. Con la ayuda de unos alicates quita la abrazadera del manguito que se introduce en la electroválvula. A veces esta abrazadera va cerrada con un tornillo, por lo que habrá que usar un destornillador para aflojarlo. Lo siguiente que hay que hacer es quitar los conectores eléctricos, algo que hay que hacer con los alicates. Cuando todo esté suelto, se quitan los tornillos que se encargan de sujetarlo a la lavadora y que se encuentran también en la parte trasera.

Con la pieza ya suelta, lo mejor es acercarse a la tienda de recambios para que te den una exactamente igual. Existen dos tipos de electroválvula dependiendo de su salida de agua. Unos van rectos y otros hacia abajo. Una vez lo tengas, tendrás que hacer exactamente lo mismo que para quitarla pero a la inversa. Recuerda la posición de los conectores cuando los estés quitando para evitar sorpresas después. Antes de cerrarla, ponla en marcha para comprobar que no tiene fugas y funciona correctamente.

Aprende a descalcificar tu lavadora

Hoy en día, uno de los electrodomésticos más usados sin duda es la lavadora, con una función imprescindible dentro de todos los hogares y sin el que muchas personas no podrían vivir. Y es que comer se puede hacer en un bar o en un restaurante, fregar se puede hacer a mano pero lavar la ropa, además de ser algo necesario, es una de las cosas más engorrosas que existen, aunque todos agradecemos coger ropa limpia y que huela bien.

Descalcificar una lavadora es limpiarla de la cal que se ha ido almacenando con el paso del tiempo y es que especialmente si se vive en un área en el que el agua es muy dura, su cal se va adhiriendo a las tuberías, grifos y todos los demás conductos de una lavadora, que puede llegar a provocar un mal irreparable.

Si ya se tiene exceso de cal en la lavadora vamos a necesitar más detergente para que se haga espuma y se desgastará más este electrodoméstico, así como las prendas, por eso es imprescindible descalcificarla y para ello simplemente hay que seguir unos pasos.

El primero será comprar un productos descalcificador y poner la cantidad indicada en el cajetín del jabón y se pone en marcha a 60º la lavadora vacía. Dependiendo de la dureza del agua, debe realizarse cada tres, cuatro o seis meses aproximadamente y para saberlo puedes fijarte si al lavar un vaso o incluso el mismo fregadero, se quedan con restos de cal, no lo dudes, el agua es dura.